Un día me agregó en "facebook". Miré su foto, era hermoso, lo acepté. Al día siguiente también me había agregado al msn. Empezó a hablar... me pareció muy simpático. A la hora me había convencido de que era un buen tipo, a la segunda, me sorprendió que no estaba pensando qué decir o preguntar, la charla simplemente fluía de forma natural... a la tercer hora lo despedí y me fui a dormir contenta de que me hubiera agregado.
3 horas y media de primer charla... sin forzar nada, coincidiendo en prácticamente todo. 6 años más grande que yo, la diferencia justa. Recibido, trabajando, totalmente independiente. E insisto... HERMOSO.
Al día siguiente la historia se repite. Otra vez me habla él, casi la misma hora (de noche). Hablamos de nuestras familias, lo apegados que somos a ellas, y siempre terminabamos filosofando sobre esa persona que estamos esperando para "compartir", siempre el énfasis puesto en esa palabra que parece abrir puertas... Comencé a pensar que tenía que haber algo más detrás de todo eso... no podía ser tan perfecto. Algo no cerraba, pero me gustaba pensar que era cierto.
Tercer día: misma historia, cada vez más sueltos, y más entusiasmados! Se acercaba el fin de semana, y él tenia que viajar a su pueblo, pero me pidió mi número de celular para mantenernos en contacto. Se lo dí sin dudar. El sábado esperé un mje... nada. El domingo volví a esperar todo el día, hasta que el mje llegó a las 23:3o. Me preguntó como había estado mi finde y me contó lo que había hecho él. Otra vez quedé contenta.
El martes rendía un parcial. Estuve estudiando mucho, el martes por la mañana me llega un mje tirandome buena onda para que todo salga bien. Rindo. Llego a mi dpto y lo primero que hago es encender la notebook. Ahí estaba él, hablamos un rato y me dice: "No hagas planes para el jueves, estás invitada a tomar algo". Agendé super entusiasmada! Parecía que faltaba tanto...
Miércoles: ¿Será como en las fotos?; Si todo lo que hablamos por chat es mentira, ¿me daré cuenta?; ay!! ¿y si no le gusto?; ¿qué carajo me pongooo?!
Jueves: Espero ansiosa su llamado, llevo el celular hasta al baño. Estoy muy nerviosa, nunca tuve una cita así... con alguien que nunca ví. 19:30 suena el cel. Corro a atender e intento disimular la voz de excitación:
yo: "Hola?"
él: "Hola niña, ¿cómo estas?"
yo: "Bien, acá, limpiando un poco mi dpto" (mentira, me estaba pintando las uñas pero no tenés que saberlo...)
él: "Yo estoy haciendo lavar el auto! jajajaj nunca lavarlo yo..."
yo: "Ah!! que bien lo tuyo! bueno, pero en la ciudad no hay donde hacer eso... " (aha! también tenés auto)
él: "jajajajaj che... que hacemos hoy?"
yo: "No sé, vos me dijiste que saliamos a tomar algo, yo te tomé la palabra! jajaja"
él: "Sí, obvio, pero adónde vamos?"
yo: "Prefiero que eso lo decidas vos, yo no soy muy salidora y no tengo idea adónde ir"
él: "Bueno, dale, te paso a buscar 23:30, te parece?"
yo: "Dale, buenísimo... anotá mi dirección"
Corto. Empiezo a saltar por la habitación. Sonaba TAN cordobés... que lindo por Dios! Termino lo que estaba haciendo, me pego un baño y empieza la prueba de vestuario. Finalmente me decido por una camisa violeta, una calza negra y botas de taco chino y caña alta. Bien cómoda. Me planché el pelo (que es lacio por naturaleza) y me maquillé sutilmente, nada de parecer una puerta. Terminé de hacer toooodo a las 23:oo... faltaba poco pero se hizo taaaaan largo. De repente suena el tel:
él: "Ya estoy abajo"
yo: "Ok, ahí bajo"
Mientras tanto temblaba entera y tenía una sensación de vacío en el estómago. Bajo y no veo a nadie. Del otro lado de la calle un auto hace seña de luces y saludan. Es él. Me acerco a paso firme, abro la puerta y ahí estaba él... igual que en las fotos o más lindo. Tenía brackets pero eso también le quedaba bien. Se sonríe ampliamente y me mira como disimuládamente. Me dice: "Vos me dijiste que decida adónde ir. Te voy a llevar a "un lugar"" y fue literal, porque así se llamaba el lugar. Por fuera era una casa abandonada, vieja y fea. Por dentro era hermoso. Instrumentos musicales, patentes de autos y objetos varios colgaban de las paredes. No había ni una sola luz encendida... pero cada mesa tenía una vela. El ambiente era muy romántico. Automáticamente me sentí bien. Nos sentamos y sin consultarlo demasiado pedimos "2 fernets". Y nuevamente empezamos a hablar. Él tenía tantas anécdotas que me hacía sentir insignificante pero despertaba en mi una admiración cada vez más grande. ¿Cómo podía ser real? Hermoso, inteligente, carismático, simpático, responsable, trabajador, y estaba ahí... conmigo. Charlamos de la vida hasta las 4 a.m. Al otro día él tenía que viajar nuevamente a su pueblo, a las 8 a.m. Ya se hacía tarde. Esa noche hacía mucho frío... vinimos quejándonos de eso hasta llegar a la puerta de mi dpto, y llegó el momento de la despedida.
él: "Sos divina. Tenés la misma sonrisa y los ojos que en las fotos. Fue ese el motivo por el que te agregué. Tu sonrisa es perfecta"
yo: "Bueno, yo te acepté porque sos lindo, así que estamos en la misma. Y la verdad me
sorprendiste desde la primera vez que hablamos, y ahora viéndote a los ojos me alegro mucho de que sea verdad"
él: "Sí, lo mismo digo. Por ahí tenia miedo de que al vernos las cosas fueran distintas, que no tuviéramos de que hablar, pero nada que ver... la pasé muy bien"
yo: "Yo también. Muchas gracias"
Se me acerca... y me besa.
El entendimiento fue automático. No fue un beso descoordinado como suelen ser los primeros. Todo lo contrario. Fue mágico.
Nos quedamos mirando como idiotas. Yo le decía que se tenía que ir a dormir un rato y él no podía irse. Me abrazaba. Me besaba. Yo le respondía de la misma forma.
Finalmente se decide a irse (una hora después) y me dice: "Me gustaría volver a verte". Para mi eso fue re importante. Nos había pasado lo mismo. Me metí en la cama pensando que me iba a mandar un mje. No lo hizo y contuve las ganas de hacerlo yo.
Viernes y sábado él iba a estar fuera de la ciudad. Esperé todo el viernes como una tonta que me escribiera. Se hicieron las 23 y le escribí yo preguntando como había estado el día. Contesto que bien, que estaba comiendo con amigos, buena onda. El sábado me aguante las ganas y me escribió él después de la 1:00 del domingo. Venia viajando para la ciudad y quería que nos juntáramos el domingo a tomar unos mates. (qué emoción!! me quiere ver siendo de día... eso es muy buena señal)
Domingo me conecto y él estaba en el chat, como de costumbre. Me dice que vaya y me da su dirección. Voy para allá pensando en todo lo que implica ir al dpto de alguien... de alguien que te gusta mucho y vive solo. Pero suprimo los pensamientos y no me planteo cómo voy a actuar... decido que lo mejor es dejar que fluya.
Cuando llego me saluda con un beso en la boca. Había preparado una torta "80 golpes". Le salió riquísima y se sentía supero orgulloso por su labor (yo me derretía). Tomamos mate mientras hablamos de música, recitales y demases. Se sentó en el sillón y me invitó a hacer lo mismo. De repente se terminó el agua. Dejó el mate a un lado y comenzó a besarme, a acariciarme... apagó la luz... me recostó en el sillón y se puso sobre mí. No podía pensar en nada más que en lo lindo que se sentía eso. Me sentía confiada, como si nos conociéramos de antes. Hacía poco que había terminado con mi anterior pareja con la que estuve 3 años y sin embargo no sentía miedo de estar con otro hombre, era natural... quién sabe por qué.
Se detuvo y me miró a los ojos: "Vamos a la cama?" Esa respuesta era totalmente consciente... no podía decir después que en el frenesí de la situación no pude pensar. Él me lo preguntaba y yo tenía que hacerme cargo de lo que contestara. Yo: "Sí".
Fuimos a la cama, me desnudó y me tiró sobre ella. Él se arrodilló a los pies y me besó... mucho y muy bien. No sentía nervios ni pensaba en nada más que en ese placer y en él... que no podía ser real. Después vino sobre mí... esta vez sin ropa e hicimos el amor (no fue amor exactamente pero no encuentro una forma de decirlo sin que suene vulgar, porque no fue así). Terminamos los dos. Hacía frío así que nos metimos en la cama. Nos abrazamos y nos quedamos así retozando abrazados y charlando durante un largo rato. Después prendió el TV. Vimos un partido de Orlando contra los Lakers (aprendí algo de bascket). Pasaron 3 horas y nosotros abrazados en la cama un domingo.
Se hicieron las 00:30 (yo había ido a las 18:30) y él trabajaba al otro día, así que me fui aunque me hubiera quedado a dormir ahí con gusto. Me despidió en la puerta del edificio con un beso. Pero esta vez no me dijo el "me gustaría volver a verte" ni tenía cara de embobado, ni nada de eso...
Otra vez pensé q a lo mejor me escribía un mje, pero nada...
Me acosté a dormir con la sensación de que algo estaba mal, y lo primero que hice fue culparme por haber dejado que todo pase muy rápido. Pensé que él perdería el interés, que estaría cansado de que le pase lo mismo con todas las chicas y que estaría buscando alguna que le costara un poco más... y que no era yo. Me entristecí y así me levanté al día siguiente. Tampoco recibí un mje ese día. Me habló en el msn para decirme que me había dejado un collar. Ya lo sabía pero no quise decirle nada para que no piense que había sido a propósito. Nunca más me dijo cosas lindas ni tuvimos esas largas charlas filosóficas. Hoy es miércoles. No me habla si yo no le hablo y no me dice nada que me haga pensar que está interesado en mi. Le dije que esta vez le tocaba venir a él a mi dpto. Me dijo que quizás pasaba el viernes. Si no pasa no hay nada más que evaluar...
Lo que es seguro es que el error no fue meterme en su cama, sino creer toda la sarta de boludeces que dijo y que estaban super estudiadas... Y sin embargo sigo con la ilusión de que el viernes venga a tomar mates.
¡Qué boluda! Me molesta tanto que haya aparecido... yo nunca lo llamé.
3 horas y media de primer charla... sin forzar nada, coincidiendo en prácticamente todo. 6 años más grande que yo, la diferencia justa. Recibido, trabajando, totalmente independiente. E insisto... HERMOSO.
Al día siguiente la historia se repite. Otra vez me habla él, casi la misma hora (de noche). Hablamos de nuestras familias, lo apegados que somos a ellas, y siempre terminabamos filosofando sobre esa persona que estamos esperando para "compartir", siempre el énfasis puesto en esa palabra que parece abrir puertas... Comencé a pensar que tenía que haber algo más detrás de todo eso... no podía ser tan perfecto. Algo no cerraba, pero me gustaba pensar que era cierto.
Tercer día: misma historia, cada vez más sueltos, y más entusiasmados! Se acercaba el fin de semana, y él tenia que viajar a su pueblo, pero me pidió mi número de celular para mantenernos en contacto. Se lo dí sin dudar. El sábado esperé un mje... nada. El domingo volví a esperar todo el día, hasta que el mje llegó a las 23:3o. Me preguntó como había estado mi finde y me contó lo que había hecho él. Otra vez quedé contenta.
El martes rendía un parcial. Estuve estudiando mucho, el martes por la mañana me llega un mje tirandome buena onda para que todo salga bien. Rindo. Llego a mi dpto y lo primero que hago es encender la notebook. Ahí estaba él, hablamos un rato y me dice: "No hagas planes para el jueves, estás invitada a tomar algo". Agendé super entusiasmada! Parecía que faltaba tanto...
Miércoles: ¿Será como en las fotos?; Si todo lo que hablamos por chat es mentira, ¿me daré cuenta?; ay!! ¿y si no le gusto?; ¿qué carajo me pongooo?!
Jueves: Espero ansiosa su llamado, llevo el celular hasta al baño. Estoy muy nerviosa, nunca tuve una cita así... con alguien que nunca ví. 19:30 suena el cel. Corro a atender e intento disimular la voz de excitación:
yo: "Hola?"
él: "Hola niña, ¿cómo estas?"
yo: "Bien, acá, limpiando un poco mi dpto" (mentira, me estaba pintando las uñas pero no tenés que saberlo...)
él: "Yo estoy haciendo lavar el auto! jajajaj nunca lavarlo yo..."
yo: "Ah!! que bien lo tuyo! bueno, pero en la ciudad no hay donde hacer eso... " (aha! también tenés auto)
él: "jajajajaj che... que hacemos hoy?"
yo: "No sé, vos me dijiste que saliamos a tomar algo, yo te tomé la palabra! jajaja"
él: "Sí, obvio, pero adónde vamos?"
yo: "Prefiero que eso lo decidas vos, yo no soy muy salidora y no tengo idea adónde ir"
él: "Bueno, dale, te paso a buscar 23:30, te parece?"
yo: "Dale, buenísimo... anotá mi dirección"
Corto. Empiezo a saltar por la habitación. Sonaba TAN cordobés... que lindo por Dios! Termino lo que estaba haciendo, me pego un baño y empieza la prueba de vestuario. Finalmente me decido por una camisa violeta, una calza negra y botas de taco chino y caña alta. Bien cómoda. Me planché el pelo (que es lacio por naturaleza) y me maquillé sutilmente, nada de parecer una puerta. Terminé de hacer toooodo a las 23:oo... faltaba poco pero se hizo taaaaan largo. De repente suena el tel:
él: "Ya estoy abajo"
yo: "Ok, ahí bajo"
Mientras tanto temblaba entera y tenía una sensación de vacío en el estómago. Bajo y no veo a nadie. Del otro lado de la calle un auto hace seña de luces y saludan. Es él. Me acerco a paso firme, abro la puerta y ahí estaba él... igual que en las fotos o más lindo. Tenía brackets pero eso también le quedaba bien. Se sonríe ampliamente y me mira como disimuládamente. Me dice: "Vos me dijiste que decida adónde ir. Te voy a llevar a "un lugar"" y fue literal, porque así se llamaba el lugar. Por fuera era una casa abandonada, vieja y fea. Por dentro era hermoso. Instrumentos musicales, patentes de autos y objetos varios colgaban de las paredes. No había ni una sola luz encendida... pero cada mesa tenía una vela. El ambiente era muy romántico. Automáticamente me sentí bien. Nos sentamos y sin consultarlo demasiado pedimos "2 fernets". Y nuevamente empezamos a hablar. Él tenía tantas anécdotas que me hacía sentir insignificante pero despertaba en mi una admiración cada vez más grande. ¿Cómo podía ser real? Hermoso, inteligente, carismático, simpático, responsable, trabajador, y estaba ahí... conmigo. Charlamos de la vida hasta las 4 a.m. Al otro día él tenía que viajar nuevamente a su pueblo, a las 8 a.m. Ya se hacía tarde. Esa noche hacía mucho frío... vinimos quejándonos de eso hasta llegar a la puerta de mi dpto, y llegó el momento de la despedida.
él: "Sos divina. Tenés la misma sonrisa y los ojos que en las fotos. Fue ese el motivo por el que te agregué. Tu sonrisa es perfecta"
yo: "Bueno, yo te acepté porque sos lindo, así que estamos en la misma. Y la verdad me
sorprendiste desde la primera vez que hablamos, y ahora viéndote a los ojos me alegro mucho de que sea verdad"
él: "Sí, lo mismo digo. Por ahí tenia miedo de que al vernos las cosas fueran distintas, que no tuviéramos de que hablar, pero nada que ver... la pasé muy bien"
yo: "Yo también. Muchas gracias"
Se me acerca... y me besa.
El entendimiento fue automático. No fue un beso descoordinado como suelen ser los primeros. Todo lo contrario. Fue mágico.
Nos quedamos mirando como idiotas. Yo le decía que se tenía que ir a dormir un rato y él no podía irse. Me abrazaba. Me besaba. Yo le respondía de la misma forma.
Finalmente se decide a irse (una hora después) y me dice: "Me gustaría volver a verte". Para mi eso fue re importante. Nos había pasado lo mismo. Me metí en la cama pensando que me iba a mandar un mje. No lo hizo y contuve las ganas de hacerlo yo.
Viernes y sábado él iba a estar fuera de la ciudad. Esperé todo el viernes como una tonta que me escribiera. Se hicieron las 23 y le escribí yo preguntando como había estado el día. Contesto que bien, que estaba comiendo con amigos, buena onda. El sábado me aguante las ganas y me escribió él después de la 1:00 del domingo. Venia viajando para la ciudad y quería que nos juntáramos el domingo a tomar unos mates. (qué emoción!! me quiere ver siendo de día... eso es muy buena señal)
Domingo me conecto y él estaba en el chat, como de costumbre. Me dice que vaya y me da su dirección. Voy para allá pensando en todo lo que implica ir al dpto de alguien... de alguien que te gusta mucho y vive solo. Pero suprimo los pensamientos y no me planteo cómo voy a actuar... decido que lo mejor es dejar que fluya.
Cuando llego me saluda con un beso en la boca. Había preparado una torta "80 golpes". Le salió riquísima y se sentía supero orgulloso por su labor (yo me derretía). Tomamos mate mientras hablamos de música, recitales y demases. Se sentó en el sillón y me invitó a hacer lo mismo. De repente se terminó el agua. Dejó el mate a un lado y comenzó a besarme, a acariciarme... apagó la luz... me recostó en el sillón y se puso sobre mí. No podía pensar en nada más que en lo lindo que se sentía eso. Me sentía confiada, como si nos conociéramos de antes. Hacía poco que había terminado con mi anterior pareja con la que estuve 3 años y sin embargo no sentía miedo de estar con otro hombre, era natural... quién sabe por qué.
Se detuvo y me miró a los ojos: "Vamos a la cama?" Esa respuesta era totalmente consciente... no podía decir después que en el frenesí de la situación no pude pensar. Él me lo preguntaba y yo tenía que hacerme cargo de lo que contestara. Yo: "Sí".
Fuimos a la cama, me desnudó y me tiró sobre ella. Él se arrodilló a los pies y me besó... mucho y muy bien. No sentía nervios ni pensaba en nada más que en ese placer y en él... que no podía ser real. Después vino sobre mí... esta vez sin ropa e hicimos el amor (no fue amor exactamente pero no encuentro una forma de decirlo sin que suene vulgar, porque no fue así). Terminamos los dos. Hacía frío así que nos metimos en la cama. Nos abrazamos y nos quedamos así retozando abrazados y charlando durante un largo rato. Después prendió el TV. Vimos un partido de Orlando contra los Lakers (aprendí algo de bascket). Pasaron 3 horas y nosotros abrazados en la cama un domingo.
Se hicieron las 00:30 (yo había ido a las 18:30) y él trabajaba al otro día, así que me fui aunque me hubiera quedado a dormir ahí con gusto. Me despidió en la puerta del edificio con un beso. Pero esta vez no me dijo el "me gustaría volver a verte" ni tenía cara de embobado, ni nada de eso...
Otra vez pensé q a lo mejor me escribía un mje, pero nada...
Me acosté a dormir con la sensación de que algo estaba mal, y lo primero que hice fue culparme por haber dejado que todo pase muy rápido. Pensé que él perdería el interés, que estaría cansado de que le pase lo mismo con todas las chicas y que estaría buscando alguna que le costara un poco más... y que no era yo. Me entristecí y así me levanté al día siguiente. Tampoco recibí un mje ese día. Me habló en el msn para decirme que me había dejado un collar. Ya lo sabía pero no quise decirle nada para que no piense que había sido a propósito. Nunca más me dijo cosas lindas ni tuvimos esas largas charlas filosóficas. Hoy es miércoles. No me habla si yo no le hablo y no me dice nada que me haga pensar que está interesado en mi. Le dije que esta vez le tocaba venir a él a mi dpto. Me dijo que quizás pasaba el viernes. Si no pasa no hay nada más que evaluar...
Lo que es seguro es que el error no fue meterme en su cama, sino creer toda la sarta de boludeces que dijo y que estaban super estudiadas... Y sin embargo sigo con la ilusión de que el viernes venga a tomar mates.
¡Qué boluda! Me molesta tanto que haya aparecido... yo nunca lo llamé.

No hay comentarios:
Publicar un comentario